Los padres de Picasso pertenecían a familias asentadas en Málaga desde principios del siglo XIX. La de su padre provenía de Córdoba; el apellido materno, "Picasso", era italiano, de origen genovés.
Los Ruiz: antecedentes
Los primeros miembros conocidos del linaje paterno de Pablo Ruiz Picasso no se
apellidaron Ruiz, sino León. El más antiguo de ellos fue el hidalgo
Juan de León, que vivió en Cogolludo (Guadalajara) y probablemente murió en la
batalla de Loja, en 1486. Uno de sus descendientes se trasladó a Villafranca de Córdoba, y el hijo
de éste a la ciudad de la Mezquita, dedicado al oficio de latonero. Fue en el siglo XVII cuando se
perdió el apellido León: al parecer, no era raro en la época que se impusiera arbitrariamente a los
hijos apellidos distintos a los propios; así ocurrió con
Gaspar León de la Romera, nacido en 1670, quien tomó el de su padrino, Ruiz.
Su nieto,
José Ruiz de Fuentes, fue comerciante de tejidos, tintorero, músico aficionado y
administrador del Conde de la Camorra. Su esposa,
Mª Josefa Almoguera, provenía de una familia de plateros cordobeses, que dio
también al mundo priores, obispos, ermitaños y notarios. El matrimonio residió en Málaga desde
1808. El tercero de sus hijos,
Diego Ruiz de Almoguera (Córdoba, 1799-Málaga, 1876), fue el abuelo paterno de
Picasso.
Dedicado a regentar un comercio de guantes y marroquinería, Diego Ruiz fue también contrabajo
en la orquesta del Teatro Municipal –heredando la inclinación musical de su padre-, contertulio en
el Liceo, hombre conversador y animoso, aficionado a la caza y con inclinaciones para la pintura.
Casado en 1820 con
María de la Paz Blasco Echevarría (Málaga, 1800-1860), tuvo once hijos, de los que
José, el padre de Picasso, fue el octavo; demostró su amor a las artes matriculando a dos de ellos,
Pablo y José, en las clases gratuitas de pintura impartidas en el Instituto por José García
Chicano.
María de la Paz Blasco Echevarría contaba entre sus antepasados y familiares con alcaldes,
altos cargos cofrades y concejales del ayuntamiento. Uno de sus sobrinos y primo, por tanto, del
padre de Picasso, fue el abogado
Juan Nepomuceno Blasco Barroso; con su esposa
María de los Remedios Alarcón, oficiarían en 1881 como padrinos del bautizo de
Pablo. De sus once hijos, debemos destacar a Carmen y a Manuel.
Carmen Blasco (Málaga, 1882-1927) está considerada, junto a Ángeles Méndez Gil, en
La Coruña, uno de los amores adolescentes de Picasso. La relación, iniciada en el verano de 1896,
jamás llegó a prosperar, entre otras cosas porque la reserva y discreción burguesas de la muchacha
estaban muy lejos del carácter cada vez más liberal y bohemio del joven artista. La última vez que
se vieron fue en enero de 1901, durante la breve de éste en Málaga; Carmen se casó, años más tarde,
con Fernando Roldán Salcedo.
Manuel Blasco Alarcón (Málaga, 1899-Torremolinos, 1992) fue autor de dos libros
sobre su primo segundo: “Picasso insólito” y “Picasso para niños”. Su único encuentro con él tuvo
lugar en Mougins, el 29 de septiembre de 1968. En los años 50 abrió en Málaga una tienda de
antigüedades, célebre por sus tertulias literarias y artísticas. Asentado en Torremolinos desde
1960, inició al año siguiente su carrera como pintor naïf.
Los hermanos Ruiz Blasco
Volviendo al matrimonio Ruiz Blasco, detallaremos el nombre de sus hijos. La mayor
de ellos fue
Josefa (Málaga, 1825-1901), “la tía Pepa”, retratada al óleo por Picasso en 1896.
Se caracterizaba por su fuerte genio, sus excentricidades y extremada religiosidad. Vivió unos
meses con sus hermanos Matilde y José en la Plaza de la Merced, hasta la boda de éste (1880),
momento en el que pasó a depender de los cuidados de otro de los hermanos, Salvador. Su muerte
coincidió con los días de la última visita de Picasso a Málaga, en 1901.
Mercedes (Málaga, 1826-1853) murió con 30 años, soltera, de tisis tuberculosa.
Diego (Málaga, 1830-Cádiz, 1884) fue secretario particular del duque de Osuna y
artista aficionado: pintaba bodegones e imágenes de santos y copiaba a Rubens y Velázquez. Casado
con una gaditana, Trinidad Pastorino Magariño, murió sin descendencia.
De
Manuela no se conoce la fecha de nacimiento; murió muy joven, antes de 1838.
Pablo Ruiz Blasco (Málaga, 1833-1879) se dedicó al sacerdocio, aunque también
cultivó su gusto por las artes (recordemos que había recibido clases de pintura con su hermano
José) coleccionando esculturas y cuadros religiosos. Canónigo licenciado en Teología, en 1861 fue
nombrado beneficiado de la catedral malagueña y en 1874 obtuvo en ella la canonjía lectoral, siendo
Catedrático de Lógica del Seminario malagueño en 1876. En este mismo año, se hizo cargo de sus
hermanos al producirse la muerte de don Diego Ruiz de Almoguera. Fallecido dos años antes de que
Picasso naciera, en su recuerdo recibió su nombre de pila.
Matilde (Málaga, 1836-Alhaurín de la Torre, 1906), también con dotes artísticas,
se casó con José Serrano González, molinero de Alhaurín (que ya tenía un hijo, José Serrano Reyes,
de un matrimonio anterior).
Candelaria (Málaga, 1837-1856) murió con sólo 19 años, a causa de la tisis
tuberculosa, aunque la tradición familiar hablaba de que fue víctima de “unos amores contrariados”.
José Ruiz Blasco (Málaga, 1838-Barcelona, 1913), padre de Picasso, era muy alto y
delgado, pelirrojo, pálido, pecoso; estas características hicieron que fuera apodado “el inglés”.
De porte elegante y encanto especial, en su juventud era ingenioso y bromista pertinaz. Fue un “
dandy” aficionado a los toros y al cante flamenco, frecuentador de cafés y de los burdeles, según
algunos biógrafos. Tras pasar por las clases de dibujo del pintor García Chicano en el Instituto,
en 1851 continuó como alumno de la recién inaugurada Escuela de Bellas Artes de Málaga, en una
época en la que comenzaba una época dorada para la pintura en la ciudad. Obtuvo premios en el Liceo
en 1862 y 1872, y se especializó en los temas de animales (aves, especialmente) y naturalezas
muertas, sin conseguir destacar especialmente entre sus contemporáneos, pero adquiriendo cierto
peso en los círculos artísticos locales y manteniendo gran amistad con sus principales
representantes. En 1875, José Ruiz fue contratado como profesor sustituto en la asignatura de
Dibujo Lineal y de Adorno; y en 1879 consiguió su nombramiento como Profesor Ayudante de dicha
especialidad. En diciembre de ese mismo año, fue también designado conservador y restaurador del
Museo Municipal, en cuya sede habilitó un pequeño taller para la realización de sus propias obras;
no obstante, este cargo estuvo sujeto a una gran inestablidad. 1879 fue también la fecha en que
alquiló un piso en el número 36 de las Casas de Campos, en la Plaza de la Merced, junto a sus
hermanas solteras Josefa y Matilde. Según tradición familiar, José tuvo una prometida que falleció;
tiempo después, comenzó a cortejar a Amelia Picasso, pero sus planes cambiaron al conocer a su
prima, María Picasso López. El 8 de diciembre de 1880, el maduro profesor contrajo al fin
matrimonio con ella, al parecer más por la insistencia de sus hermanos que por su propio gusto.
Tuvieron tres hijos: Pablo, Dolores y María de la Concepción. Profesionalmente, José Ruiz aspiraba
a poder ascender a catedrático (su sueldo de Ayudante era modesto, en una Escuela que sufría
constantes problemas económicos), pero era casi imposible por la competencia de otros pintores, y
por elló fijó su objetivo fuera: en 1884, 1887 y 1890, solicitó una vacante existente en la Escuela
de Bellas Artes de La Coruña, logrando ser nombrado profesor numerario de la Cátedra de Dibujo de
Adorno y Figura en abril de 1891. Se trasladó a La Coruña junto a su familia en octubre de ese año.
Más tarde optó al puesto de profesor en la Escuela de la Llotja en Barcelona, mudándose de nuevo
con su mujer y sus hijos en 1895 a la Ciudad Condal. Allí murió, el 3 de mayo de 1913, siendo el
único de los hermanos que quedaba con vida.
Eloísa (Málaga, 1840-1909) casó con Antonio Suárez Pizarro, que aparece en las
crónicas de infancia de Picasso como hombre que ocasionalmente paseaba con sus sobrinos, lo recogía
del parvulario o participaba en alguna de sus fiestas infantiles; además, compartía con su cuñado
José la pasión por las aves.
María de la Paz (Málaga, 1843-1907) casó con el comerciante José Padrón Arteaga.
Salvador Ruiz Blasco (Málaga, 1844-1908), el menor de los hermanos, estudió
Medicina en Granada, donde casó en 1876 con Concepción Marín. Tuvieron dos hijas: Concepción
(1876-1952) y María de la Paz Ruiz-Blasco Marín (1878-1952); una complicación en el parto de ésta
condujo en pocos días a la muerte de la madre. Médico de Sanidad marítima del puerto malagueño,
trabajó durante un tiempo en el lazareto de Mahón, cofundando, de regreso a su ciudad, el Instituto
de Vacunación. Hombre de múltiples ocupaciones de carácter benéfico y entusiasta de las artes, fue
uno de los miembros de la familia que más apoyó económicamente la carrera del joven Picasso. A su
colección pertenecieron los óleos de su sobrino
La Primera Comunión (1896),
El monaguillo (1896) y
Ciencia y Caridad (1897), que pasaron en 1918 a Lola, su sobrina y hermana del artista;
sus herederos los donaron en 1970 al Museo Picasso de Barcelona. En 1896, contrajo matrimonio con
Adelaida Martínez Loring, perteneciente a la alta burguesía malagueña.
Nieto de Salvador Ruiz, hijo de María de la Paz Ruiz-Blasco Marín y Ricardo Müller, fue Ricardo Huelin y Ruiz-Blasco (Málaga, 1912-1991), autor del libro “Pablo Ruiz Picasso” (1975), donde estudia la niñez malagueña del pintor y su saga familiar. Funcionario del Ministerio de Comercio y académico de Bellas Artes de San Telmo de Málaga, se dedicó a la investigación histórica. Vivió durante una temporada con su tía segunda Lola Ruiz Picasso en Barcelona, tras el fallecimiento en 1952 de su madre y su tía Concepción.
Los Picasso: antecedentes
El apellido “Picasso” proviene de la Liguria italiana, donde se mantiene en vigor hoy en día.
Se tiene amplia noticia de un pintor llamado Matteo Picasso (1794-1879), nacido en Recco (Génova),
de estilo neoclásico tardío, dedicado especialmente al retrato. Aunque se sospecha de su parentesco
con la rama de los antepasados del artista malagueño, las investigaciones no han llegado a
determinarlo con seguridad. Dicha rama directa procede de Sori (Génova), pudiendo remontarse hasta
un tal
Tommaso Picasso (1728-1813). Su hijo
Giovanni Battista, casado con
Isabella Musante, fue el tatarabuelo de Pablo. De este matrimonio nació, entre
otros seis hijos,
Tommaso (Sori, 1787-Málaga, 1851), marino que probablemente sufrió en primera
persona las consecuencias de la anexión de Génova al imperio napoleónico en 1805. Los navegantes
habían de elegir: bien se limitaban a la ruta con Marsella, bien adoptaban la bandera de Malta o de
Inglaterra para poder desarrollar sus actividades en otros puertos, enemigos de Francia. Tomás
parece haber optado por esta posibilidad, pues hacia 1807 lo encontramos establecido en Málaga,
junto a su hermano Giovanni Luigi, y es más: casado en 1810 con
María Guardeño (Cabra (Córdoba), 1798-Málaga, 1869), hacia los años 40 del
siglo constan él y sus dos hijos varones como súbditos británicos en varias relaciones del
consulado inglés de la ciudad. Tomás fue alumno del Colegio de Náutica y, posteriormente, capitán
de un queche perteneciente a la flota de don Manuel Agustín Heredia.
El primero de sus seis hijos fue
Juan Bautista Picasso Guardeño, marino y capitán de buques; su único
descendiente varón es especialmente reseñable: el general
Juan Picasso González (Málaga, 1857-Madrid, 1935), que ha pasado a la historia
como el autor del “Informe Picasso”, relativo a las responsabilidades del desastre de Annual de
1921. Dicho informe provocó la caída del gobierno y el golpe de estado de Miguel Primo de
Rivera en 1923; nombrado Hijo Predilecto de Málaga en 1922, Pablo llegó a conocerlo y tratarlo,
siendo como era primo de su madre. La sexta y ultima hija de Juan Bautista Picasso fue
Amelia Picasso González, que fue cortejada por José Ruiz Blasco antes de conocer a
su prima, María Picasso.
El quinto de los hijos de Tomás Picasso y María Guardeño fue
Francisco Picasso Guardeño, abuelo de Pablo. Nacido en Málaga en 1825, Sabartés
afirma que estudió en Inglaterra. Comerciante de profesión, tuvo seis hijas con
Inés López Robles (Málaga, 1831-1902) entre 1853 y 1863, antes de que contrajeran
efectivamente matrimonio en 1864. Inés procedía de una humilde familia de barrileros del popular
barrio de El Perchel, y puede que no fuera vista con buenos ojos por los Picasso, razón por la que
se retrasaría tanto la boda. El resto de la historia de Francisco lo ha hecho legendario: sólo dos
años después, en 1866, abandonó a su familia para irse a Cuba como funcionario en los puertos de La
Habana y de Cárdenas; en 1870 fue perseguido por la justicia, con motivo de un robo de papel de
estado en el que participó junto a otros oficiales de aduana. Formó una nueva familia en las
Antillas (se discute y se investiga sobre sus descendientes de color), pero en 1880 dio, desde
Cienfuegos, el consentimiento para que su hija María contrajese matrimonio. Falleció en el hospital
de Caridad de esa ciudad, de fiebre amarilla, en completa soledad, probablemente hacia 1883. Muchos
años después, sus herederos en Málaga supieron de su muerte, recibiendo los baúles con sus escasas
pertenencias.
Inés López vivió en la casa de su hija María y su yerno José Ruiz Blasco, junto con
otras de sus dos hijas, Eladia y Heliodora, en el número 17 de la Plaza de la Merced, entre 1884 y
1891 (fecha en que los Ruiz Picasso marcharon a La Coruña). En el verano de 1896, el artista y su
familia pasaron una temporada en su casa de la Plaza de Mitjana.
Las hermanas Picasso López
Las seis hijas del matrimonio Picasso-López fueron Aurelia, María, Inés, Eladia, Heliodora
Francisca y Heliodora.
Aurelia (1853-1876) casó en 1874 con el joyero de origen italiano Baldomero Ghiara
del Peral (Málaga, 1849-1924), que, junto a Salvador Ruiz Blasco, ayudó económicamente a Pablo
Picasso a realizar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. El
artista le hizo un retrato y le regaló el óleo sobre tabla “Pareja de ancianos” (La Coruña, 1894),
que donó al Museo Provincial de Bellas Artes de Málaga en 1923. Su joyería estuvo en el antiguo
número 9-15 de calle Granada.
Eladia (1859-1943) y
Heliodora (1863-Torremolinos, 1941) convivieron con su hermana María y su cuñado
José Ruiz Blasco en el número 17 de la Plaza de la Merced, colaborando en la educación de su
sobrino Pablo. Eladia casó con el comerciante Enrique Solís, sin dejar descendencia, mientras que
Heliodora lo hizo con el procurador Enrique Reyes Barrionuevo, teniendo cuatro hijos.
Inés, nacida en 1857, y
Heliodoro Francisca, en 1862, debieron morir muy niñas, aproximadamente al año de
nacer.
María Picasso y las hermanas de Pablo
María Picasso López, la segunda de las hijas de Francisco Picasso Guardeño e Inés
López Robles, nació en 1855 en la desaparecida calle Don Iñigo, en el barrio de El Perchel. Su
encuentro con José Ruiz debió producirse hacia 1878, en casa de su prima Amelia Picasso González
(hermana del general Juan Picasso), que era la que se preveía como futura esposa del pintor.
Casados el 8 de diciembre de 1880, comenzaron a vivir en el piso que tenía alquilado don José, en
el número 15 de la Plaza de la Merced. Allí nació su primogénito Pablo, el 25 de octubre de 1881;
vendrían después María Dolores (1884) y María de la Concepción (1887). Picasso heredó su físico:
era bajita y muy morena. Se le recuerda como mujer muy vital, extrovertida, decidida y tolerante,
amante de la lectura y del teatro. Apenas conoció la enfermedad. Apoyó siempre a su hijo Pablo, y
el amor que éste le profesó se manifiesta en sus recuerdos y en su obra; el último retrato que le
dedicó está datado en Antibes en 1923, con motivo de la visita de doña María para conocer a Paul,
su primer nieto.
Tras unos años de estancia en La Coruña, la familia se trasladó definitivamente a Barcelona
en 1895.
Dolores Ruiz Picasso se casó en 1909 con el médico neuropsiquiatra
Juan Bautista Vilató Gómez, hijo del catedrático de Neurobiología de Barcelona y
de una malagueña. Durante algún tiempo vivieron en Mahón, donde Juan Bautista obtuvo un puesto en
un laboratorio de Sanidad, pero pronto volvieron a Barcelona. Tuvieron seis hijos: Juan, José (que
adoptó como pintor el seudónimo J. Fin), María Dolores, Pablo, Javier y Jaime. María Picasso
convivió con ellos desde 1926, en dos pisos sucesivos (en el Paseo de Colón y en el Paseo de
Gracia); contaba en una entrevista Javier Vilató que “éramos como una tribu: siempre juntos, muy
juntos. La familia la llevaba sobre todo mi abuela, aunque mi madre no dejaba de bregar con los
churumbeles”. También afirmaba que, siendo él niño, doña María le entregaba cada día “El Noticiero”
envuelto en una faja de papel y con un sello para que lo llevara a Correos, con destino a su hijo
Pablo, en París; y que algunos pintores acudían a verla antes de marchar a la capital francesa,
haciendo de recaderos para ella. Murió en 1938, en plena Guerra Civil. Juan Vilató Gómez falleció
en 1947, y Lola Ruiz Picasso en 1958.
María de la Concepción Ruiz Picasso, la hermana menor de Picasso, nacida en 1887
en Málaga, murió siendo una niña, en 1895, en La Coruña, víctima de la difteria. No se conservan
fotografías de ella; sólo dos pequeños retratos a lápiz hechos por el artista, al que su muerte
afectó mucho. En 1935, daría su nombre a la primera hija que tuvo, que más tarde sería más conocida
como “Maya”.
Los datos y fotografías publicados en esta sección se han extraído íntegramente de los siguientes libros de Rafael Inglada:
Picasso antes del azul (1881-1901), I. Documentos familiares inéditos . Málaga: Fundación Pablo Ruiz Picasso, 1995.
Picasso antes del azul (1881-1901), II. Infancia en Málaga (1881-1891). Málaga: Fundación Pablo Ruiz Picasso, 2003.
Diccionario Málaga-Picasso, Picasso-Málaga . Prólogo de Maya Ruiz Picasso. Málaga: Arguval, 2005.
Muchos de los datos sobre los antepasados y familiares del pintor fueron dados a conocer por primera vez por Jaime Sabartés, en su libro Picasso. Documents iconographiques (Ginebra, 1954). Fuente fundamental para el mismo fue la información facilitada por Ricardo Huelin Ruiz-Blasco y Pablo Vilató Ruiz, como demuestra la correspondencia que mantuvieron entre 1948 y 1955 y que fue publicada por la Fundación Picasso en 2004, en edición crítica de Rafael Inglada ( Epistolario inédito: 41 cartas en torno a Picasso ). Tiempo después, el propio Ricardo Huelin recopiló, de forma muy amplia, los documentos y tradiciones familiares de que disponía en su libro Pablo Ruiz Picasso (Madrid: Revista de Occidente, 1975).