Picasso. El deseo atrapado

13 de febrero - 27 de mayo de 2018
Pablo Picasso: 'Modelo y gran cabeza esculpida'

Sala de exposiciones de la Fundación Picasso. Museo Casa Natal
Plaza de la Merced, 13
Tel. 952 217 626

Horario: de lunes a domingo de 9:30 a 20:00 h
La admisión de público terminará 15 minutos antes del cierre de la sala

Entrada a la exposición, con audioguías: 3 euros
Entrada combinada con Museo Casa Natal y exposición en planta baja de la Plaza de la Merced, n. 15 + audioguías: 4 euros
Venta de entradas

Comisario: Mario Virgilio Montañez Arroyo

En 1941, en el ambiente opresivo del París ocupado, Picasso estrenaba en su piso, acompañado de ilustres amigos, una farsa surrealista titulada El deseo atrapado por la cola. Ese título servía para expresar una quimera, la del deseo y la posibilidad de, alcanzándolo, satisfacerlo. El texto teatral de Picasso describe a través de un relato surrealista la vida de varios personajes que quieren desnudar por completo sus deseos como expresión de libertad dentro de un contexto plagado de horror. La obra, cargada de imágenes oníricas, eróticas, gastronómicas y bélicas, fue estrenada y representada en 1945 por única vez con un particular elenco en el que participaban Simone de Beauvoir, Jean- Paul Sartre, Michel Leiris, Raymond Queneau, Zanie Campan, Louise Leiris, Jacques-Laurent Bost, Germaine Hugnet, Dora Maar y Jean Aubier dirigidos por Albert Camus.
 

Nuestra exposición nos acompaña, a través de una selección de piezas procedentes de la colección de la propia Fundación Picasso, por el deseo amoroso y carnal a través de grabados realizados por Picasso entre 1905 y 1971. Recogiendo ese espíritu, esta exposición indaga en las expresiones del deseo en nuestro artista, en cuerpos que crea o que reconstruye, que observa o que observan a otros, en cuerpos desnudos, que se persiguen o entrelazan para concluir en las plasmaciones de la vieja fantasía del harén. Estas expresiones del deseo consiguen huir de la sistematización que el propio Picasso, que era consciente de que el instinto siempre prevalecerá por encima de las razones: El arte no es la aplicación de un canon de belleza, sino lo que el instinto y el cerebro pueden concebir independientemente del canon. Cuando amamos a una mujer, no tomamos los instrumentos para medir sus formas, la amamos con sus deseos, y sin embargo, hemos hecho todo lo posible para presentar el canon incluso en el amor.