Picasso en Málaga

Picasso y su hermana Lola

Entre el 25 de octubre de 1881 y el 6 de octubre de 1891 transcurre la infancia malagueña de Picasso, desde su nacimiento hasta su marcha a La Coruña. Pablo, Diego, José, Francisco de Paula, Juan Nepomuceno, Crispiniano y de la Santísima Trinidad, nombres con los que se le inscribió en el Registro Civil (a los que se les añadió María de los Remedios en su acta de bautismo) vino al mundo en el segundo piso del nº 36 de la Plaza de la Merced (actual nº 15). Hijo de José Ruiz Blasco y María Picasso López, el parto fue asistido por su tío paterno, el doctor Salvador Ruiz.

Don José Ruiz Blasco era Ayudante de Dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Málaga y conservador del Museo Municipal. Su influencia fue determinante para que Picasso se encaminara a la práctica de la pintura. Por una parte, gracias a él conoció de cerca el ambiente artístico de la ciudad (muchos pintores eran sus amigos o compañeros); por otra, el niño se convirtió en alumno de su padre, que se ocupó de enseñarle las técnicas de dibujo y pintura y, más tarde, en guiarle en su prometedora carrera. De él heredó su gusto por las palomas como tema pictórico y la afición al flamenco y a los toros. Se conservan de esta época sus primeras obras, como los óleos Vista del puerto de Málaga (1888) y El picador amarillo (h. 1889). Podemos afirmar que puede rastrearse el origen de muchas claves de la obra de Picasso en los años de su infancia.

En 1891, la familia Ruiz Blasco abandonó Málaga con rumbo a La Coruña, donde don José habría de tomar posesión de una plaza de catedrático de Dibujo.

Posteriormente, Picasso estuvo en varias ocasiones en Málaga: entre abril y septiembre de 1895 y en los veranos de 1896, 1897 y 1899. Su ultimo viaje, acompañado solo de su amigo Casagemas, se desarrolló en los meses de diciembre de 1900 y enero de 1901.